sábado, 1 de diciembre de 2007

Seteros

Estaba yo viendo el otro día la tele, es una actividad a la que sin duda alguna dedico muchas horas, ya me estoy dispersando, a lo que iba, que el otro día estaba viendo la tele, un espacio, como prefirais llamar de noticias, informativo, e incluso parte ( esto es por si tengo algún lector preconstitucional), los cuales como ya sabran mis fieles lectores (no se si tengo fieles lectores, pero por si acaso), cada día me cuesta mas distinguirlos del resto de contenidos. A lo que iba, dedicaron un bonito espacio a las setas y a la gente que se dedica a racogerlas, es decir a los seteros.
La alternativa que se proponia, era, el impulso del micoturismo, o turismo micológico, es decir sacar dinero de las setas, primero fue el enoturismo, del que soy adicto, no hay nada mejor que beber vino tras vino, mientras transitas con el coche por la A1 de una bodega a otra, siempre y cuando no te pille un simpatico señor con un aparatito para que soples, o veas turbio alguna curva y acabes en la cuneta.
Que me centro ya en el tema, pues ahora pretenden hacerlo con las setas, he de reconocer que siempre he sido un fan incondicional de los seteros, esos aguerridos ciudadanos que salen cesta en mano, dispuestos a coger cualquier tipo de seta, ya sea o no venenosa, y lo que es mas, a comerselas, sin tener ni idea si les puede llevar a la tumba o ser un manjar exquisito. Esos intrepidos aventureros, que sin tener ni idea donde queda el norte, salen a pasear por lugares desconocidos, sin miedo a prederse y confiando en que siempre hay un simpatico pastor dispuesto a rescatarles.
Ahora pretenden sacar dinero y aqui yo veo dos opciones, o pretenden acabar con la superpoblación mundial, dando a la peña un folleto con las setas pintadas y una brujula, bien para que mueran envenenados o perdidos en el monte. Yo dudo muy seriamente que la gente distinga con un folleto entre setas , cuando es 100% urbana, y no distingue unos plataneros (árbol que se encuentra en cualquier ciudad) de una parra, que esto lo he oido yo en la calle.
La segunda opción es, que acordonen al camino que deben seguir, para que nadie se despiste, y las setas venenoso estén marcadas con una chincheta roja en su parte superior, mientras que las comestibles lo estén con una chincheta verde, además al final del camino un señor entendido o micólogo, revise la cestita de los participantes.
Ahora digo yo, que las setas salen cuando salen, lo que no se es si van a poder satisfacer la demanda de los turistas.

Ala, a cascarla por ahi.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Epi no me parece bien lo que propones para evitar las intoxicaciones de setas, con eso se resolvería el problema pero los informativos se quedarían sin noticias en época setera ¿No has pensado en los periodistas? Pedro Piqueras tendría que dedicarse a anunciar colchones Lomonaco e ir a Mira quien baila para pagar la hipoteca. No tienes corazón Epi. Pobres periodistas... pobres...